sueños (1 y 2)
«que no puede concebirse lo que no puede ser soñado»
María Zambrano
La palabra sueños ha cobrado últimamente una relevancia especial en mi vida. Cuando hablo de sueños hablo tanto de las cosas que se inventa mi cabeza cuando estoy dormida, como de mis sueños de vida, las cosas que quiero conseguir (es decir, las cosas que se inventa mi cabeza cuando estoy despierta). Separo estos dos conceptos aunque en realidad creo que se entremezclan. Para este texto, los trataré como cosas distintas.
Busco la definición de la palabra SUEÑO.
Las 3 primeras acepciones no me sirven.
La 4:
Esta sí. Esto es la definición de lo que yo llamaría sueños de dormir.
La 5:
Genial, demasiado pesimista para mi gusto (carece de realidad o fundamento?! sin probabilidad de realizarse??????), pero me vale. Lo que yo llamaría sueños de vida. Voy a hablar de ambos tipos de sueños.
sueños de dormir (1)
Me viene a la cabeza el inicio de un poema que tengo memorizado de tanto que lo he leído a lo largo de los años, y que ha vuelto a mí estas últimas semanas.
“Como la luz de un sueño,
que no raya en el mundo pero existe,
así he vivido yo
iluminando
esa parte de ti que no conoces,
la vida que has llevado junto a mis pensamientos.”
Me parece una genialidad, especialmente ese segundo verso. Supongo que es verdad que todo lo que soñamos existe aunque no en el mundo o no de forma tangible. Cuando tomo melatonina para dormir tengo sueños rarísimos, justo antes de despertarme, en los que aparecen personas conocidas en paisajes extraños o situaciones surrealistas. Luego me despierto un poco agitada, pensando en el sueño, hasta que a media mañana se me olvida por mucho que me esfuerce en recrearlo. Todas esas cosas que imagina mi cabeza existen, están aquí, pero no suceden en el mundo (no rayan en el mundo pero existen). Creo que es una idea bonita.
Sobre las cosas que solo existen en los sueños, recuerdo la pintura-poema de Miró en la que hace una mancha azul y señala: ceci est le couleur de mes rêves (este es el color de mis sueños). He pensado en esta imagen y este color concreto muchas veces frente al mar, y he confirmado: este también es el color de mis sueños. Sin saber explicarlo, los sueños sin duda son azules.
Normalmente no suelo soñar o no me acuerdo. En la canción Tempo 2, del último disco de Carolina Durante, enumeran cosas que odian y dicen: “O que la gente hable de sus sueños”. Hay quién dice que es pesado cuando alguien te cuenta sus sueños, a mi me gusta, hay cierta intimidad en esto. También me gusta cuando una persona nueva entra en mis sueños por primera vez. En otra canción de Carolina Durante, Diego Ibáñez canta: “quiero congelar el sueño en el que pudimos hablar…”, así que tanto no le disgusta hablar de sueños. Isabel Allende también escribe en Paula sobre encontrarse en los sueños, en un fragmento precioso:
“(…) nos dormimos muy juntos sin importarnos dónde empieza uno ni termina el otro, ni de quién son estas manos o estos pies, en tan perfecta complicidad que nos encontramos en los sueños y al otro día no sabemos quién soñó a quién, y cuando uno se mueve entre las sábanas el otro se acomoda en los ángulos y curvas, y cuando uno suspira el otro suspira y cuando uno despierta el otro despierta también.”
Una última cosa sobre los sueños de dormir. Estuve en noviembre en una exposición preciosa que me descubrió al poeta argentino Francisco López Merino. Con 23 años, escribe:
Tú que cada domingo vas al Jardín Botánico
y te pasas las horas, callada, contemplando
los matices suntuosos de las flores que nunca
tendrás en tu pequeño huerto. Tú que preguntas
cosas alucinantes con palabras sencillas
y el ambiente fantástico de tus sueños me explicas.
(…)
Al año siguiente el poeta se quitó la vida. Borges escribirá después, el Los conjurados, estos versos tristísimos:
Ha soñado el espejo en que Francisco López Merino
y su imagen se vieron por última vez.
sueños de vida (2)
Empiezo esta segunda parte con esta carta maravillosa que escribió mi amiga Lucía en 2005, sobre lo que serían (imagino) sus sueños de vida con 6 años, entre los cuales no pueden faltan un nobio con b (obligatoriamente llamado Diego) y el cine grande en Madrid. Me reí en alto cuando la publicó en instagram. Yo de pequeña quería ser florista y no lo he sido, pero no ha pasado nada. Ahora quiero otras cosas, y si no pasan, pues ya veremos. Muchas de las cosas bonitas que me han pasado no las he soñado nunca. Lucía no es patinadora de hielo profesional, ni tiene casa con escaleras, ni un nobio Diego, ni está embarazada, ni tiene gato, pero yo la veo bien. Sabe conducir a medias y al cine grande en Madrid hemos ido, muchas veces juntas.
Una de mis películas favoritas del 2024 es Sueños y pan, de Luis Soto Muñoz. El tráiler habla por si solo.
Me quedo pensando en cuáles han sido de niña mis sueños, cuáles son ahora. No tengo una respuesta clara, ni para los pasados ni para los actuales. Pregunto a mi madre sobre los primeros, igual ella se acuerda. Me dice:
[14:30, 3/28/2025] Aa Mamá: Pues me resulta difícil de decir, la verdad. Siempre ha estado presente la escritura y la lectura. Y aprender, el interés por todo..
[14:33, 3/28/2025] Aa Mamá: Así como Irene ha tenido siempre presentes los animales y casas grandes para compartir con ellos, no me acuerdo yo de algo así concreto. Me da la impresión de que tenías suficiente con lo que estabas haciendo en el momento.
Sobre mis sueños actuales solo me puedo preguntar a mi misma, pero de verdad que me cuesta señalar algo concreto, seguramente tenga que ver con esto que dice mi madre. Tengo muchas ambiciones y deseos, quiero hacer muchas cosas, pero sé que también es importante aceptar lo que viene aunque no lo esperes o lo quieras o desees.
Tal vez esto de los sueños de vida es algo muy ligado a la infancia, más tarde la vida se amplía y los sueños de diluyen entre otras muchas cosas. La canción Los jardines de marzo, que es preciosa y triste (yo he llorado mucho escuchándola), empieza diciendo: Todo el mundo tiene restos de sueños… Supongo que también quedará en mí algo de estos sueños que tuve, y que tengo, aunque no sepa nombrarlos. En un post de instagram, la artista Perla Zúñiga escribió:
estoy muy orgullosa de mí y de las amigas que tengo cerca. sin vosotras no podría cumplir estos microsueños.
la enfermedad no va a hacer que renuncie a mis deseos. estos mutarán, pero no desaparecerán. el arte es uno de los motores de mi vida; me sana y guía.
Me gusta este concepto de microsueños, de esos sí tengo muchos!!!!! Por ejemplo, comprarme un alfajor al salir de la oficina hoy. Qué bien poder cumplirlo.







Qué bien poder cumplirlo! Mi deseo es que cumplas muuuuuuuchos de esos microsueños, que probablemente son los que en realidad nos sostienen